Ética, Moral y Ciudadanía.

La ética NO“enseña” ni “capacita” en valores; solo son reflexiones sobre los acontecimientos y  creencias o enseñanzas que tenemos respecto de los mismos.

Abrir un espació de reflexión, si es posible filosóficamente; sobre la dimensión ética y social que nos toca vivir en éste tiempo, no ayuda a verbalizar algunos problemas de la sociedad contemporánea y la interdependencia de éstos con un proyecto de vida personal.

Tomar decisiones éticas frente a los dilemas de la vida personal.

Ética es la reflexión racional acerca de la moral, y como tal es un saber práctico, argumentativo, mediato respecto de la realidad.

La argumentación ética aspira a justificar lo moral mediante el principio de “razón suficiente” (bien común, derechos humanos, justicia)

Por otra parte, la moral, está en el ámbito de la realidad, referido al comportamiento humano; como  y porqué actúo exteriormente, (costumbres), es decir cada ser humano es moral y cada moral es individual, porque frente a mí mismo y mis pensamientos y conductas, yo tengo la última palabra.

La moral nos remite a sistemas particulares, creencias no necesariamente compartidas, referencias privadas, a motivos pero no a razones o a razones insuficientes.

La moralidad nos lleva a un concepto que encierra el desarrollo de la esencia de la persona: y que a saber es LA DIGNIDAD HUMANA,  que significa ser propietario de derechos, y que una idea es tratar a todo ser humano como fin y no como medio, actuar de tal manera que la misma te eleve a una ley universal (principio imperativo kantiano).

Ésta implica 4 conceptos

  1. Capacidad racional (razón)
  2. Autonomía (darnos reglas)
  3. Libertad (tener la posibilidad de buscar mi felicidad)
  4. Voluntad (hacer realidad nuestras decisiones)

El universalismo, defiende la existencia de unos principios o valores universales que hacen posible la defensa de particularismos, siendo esto lo que denominamos justo, ya que engloba lo que consideramos universalmente obligatorio, sea cual sea nuestra moral particular o nuestra aspiración de felicidad. (Razón suficiente).

«Ser miembro de la comunidad es más elemental que ejercer el derecho a la libertad de cada individuo». (Hegel)

La libertad no es posible sino en un pueblo que tenga la unidad jurídica de un estado.

Para Hegel el estado es toda la organización social y política de una comunidad, el substrato elemental de toda vida en común, la realización tangible de la vida ética.

El estado no es sólo la sociedad bajo reglas jurídicas; siedo un ser colectivo moral superior, procura la unidad de las costumbres, la formación y la manera general de pensar y de actuar.

Por estado debe entenderse entonces la esencia social, la substancia infinita y un “éter en el que debe bañarse el alma”, por medio del cual todo individuo deviene en ciudadano.

El estado tiene valor de fin, al ser el horizonte primero y elemento de la sociabilidad, es el lugar donde la libertad se convierte en mundo efectivo, el individuo guarda frente al mismo una relación de fe o confianza así como un vínculo de identidad, se puede creer o noëtica en una religión determinada, pero se es un ciudadano.

Nos dice Yolanda Meyenberg; que “Los ciudadanos son todos aquellos que comparten la vida cívica, aquellos con el conocimiento y la capacidad requerida para participar en un encargo deliberativo, judicial, aquellos que entienden la complicada dinámica que implican las tareas simultáneas de regir y ser regidos.”

noviembre 22, 2018

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.